Podemos sufrir dolor por diversos motivos, pinzamiento de nervios, calambres, contracturas y tensiones musculares, golpes etc. Lo cierto es que el motivo y la causa de este dolor es realmente importante a la hora de realizar el tratamiento, aun cuando hablemos de algo tan básico como aplicar frío o calor.

Cuando se buscamos aliviar el dolor se debe tener en cuenta de qué tipo es este y qué otros síntomas tenemos; sólo teniendo algo más de información podemos optar por termoterapia o crioterapia. Por supuesto, si nos encontramos en una situación que deja de ser leve, todo lo que leerás a continuación es un simple consejo para que consideres junto a un tratamiento médico prescrito por un profesional.

Tipos de dolores y cuando el frío o el calor nos puede ayudar

Cuando aplicar frio o calor segun dolor

Como hemos adelantado, ambos recursos son buenos. Lo importante es saber cuándo debemos optar por uno u otro, algo que averiguaremos en función del origen y del tipo de dolor que estemos padeciendo.

De esta manera, si te preguntas cuál es más efectivo, sólo podemos reiterar que dependerá de tu dolencia. Ambas, termoterapia y cripterapia, son efectivas por igual si se utilizan adecuadamente. Su efecto es rápido y evidente, calmando calambres, hinchazón y demás de manera completamente natural.

  • Si aplicamos frío cuando no corresponde nos exponemos a sufrir daños y trofias por el propio descenso de temperatura. Además, la rigidez también empeora.
  • El calor, por su parte, agrava las inflamaciones, especialmente cuando nos encontramos en la fase aguda de una lesión.

Aun así, el uso del frío siempre es más peligroso; nuestro cerebro puede, de hecho, reaccionar contra él mandando señales nerviosas que nos produzcan dolor como método de rechazo.

Por otro lado, como es de suponer, el efecto de ambas soluciones es mucho más leve que el de cualquier fármaco y, además, sólo se da durante un breve espacio de tiempo. Dependiendo el caso, sobre todo si este es realmente grave, al poco tiempo de retirar la fuente de frío o calor, el dolor vuelve. Por ello, se aconseja su aplicación en situaciones leves o bien como tratamientos complementario.

¿Cuándo aplicar frío y usar la crioterapia para reducir el dolor e inflamación?

Como y cuando aplicar frio y usar la crioterapia

Por lo general, al aplicar frío de forma local, este calma el dolor reciente. Si lo sufres desde hace menos de dos días, lo más seguro es que la crioterapia sea muy efectiva. Sin embargo, el factor condicionante, como hemos indicado anteriormente, no es cuándo, sino cómo. Esto es, lo que hay que considerar, por encima de todo, es qué tipo de dolor padecemos, a qué se debe.

El frío trabaja “cerrando” los vasos sanguíneos y, obviamente, hace que nuestra temperatura corporal descienda. Además, favorece que las contracturas musculares mejoren y aceleran su recuperación.

❄ Tipos de dolores donde se recomienda aplicar la crioterapia

Por ello, las situaciones más adecuadas para utilizarla son:

  • Las fracturas recientes
  • Los golpes
  • Los esguinces
  • Los sobreesfuerzos y sobrecargas musculares
  • Las distensiones
  • Las luxaciones
  • La tendiditis
  • Si se padece el síndrome de la banda iliotibial

En general, podemos decir que el frío sirve para mejorar las lesiones puesto que lo que hace principalmente es trabajar, como hemos dicho, las hinchazones e inflamaciones.

❄ ¿Cuando no se recomienda el uso de frío localizado para tratar algunos dolores?

Aplicar frío no se indica en los siguientes casos: (además de en los casos en los que sea adecuado el uso de calor)

  • Cuando se tenga hipersensibilidad o incluso alergia al frío
  • Se sufra de diabetes
  • Si se tienen problemas vasculares
  • Al padecer enfermedades renales
  • Se sufre una patología cardiovascular de gravedad
  • Si se dan problemas en las vísceras

No olvides tener en cuenta estas consideraciones si vas a aplicarte frío para aliviar el dolor:

  • Trata de tener siempre en casa, como un elemento más del botiquín, una almohadilla fría, un saquito de semillas guardado en el congelador o bolsas de gel especiales para frío. De esta manera, aplicarás crioterapia de manera higiénica.
  • No te preocupes porque si no has podido o en su momento se te olvidó guardar en el congelador uno de estas opciones, una alternativa es utilizar bolsas de agua fría o, en última estancia un bloque de hielo envuelto en un paño de cocina, preferiblemente 100% algodón. No es la opción más limpia pero sirve para salir del apuro. Por supuesto, escoge un paño que no haya sido utilizado desde su último lavado.

❄ ¿Cómo podemos usar el frío localizado para que sea más efectivo y seguro?

Por último, te contamos cuál es la manera de ponerse frío local para el dolor de manera correcta:

  • Nunca se debe aplicar directamente la fuente de frío sobre la piel. De tener una almohadilla de gel, esta hará de pared, pero si no es el caso y optas por un hielo, recuerda cubrirlo con una tela no demasiado fina, es por ello que nuestros sacos de semillas son ideales ya que disponen de una doble funda de algodón que nos protege de las posibles quemaduras por frío.
  • Aplica el frío haciendo suaves masajes; nunca lo dejes demasiado tiempo en una misma zona sin moverlo.
  • Haz sesiones cortas, de 15 minutos como máximo. Nunca quedes expuesto a una baja temperatura por más tiempo, por muy fuerte que sea el dolor.
  • Puedes realizar una aplicación de frío entre 4-6 horas sin que sea contraproducente.
  • No olvides lavar (antes o después de su uso) aquel material que medie entre tu piel y el frío directo.
  • Integra la aplicación de hielo en una rutina de reposo, crioterapia, presión aplicada y elevación de la zona afectada son acciones que en conjunto nos ayudarán.

¿Cuándo aplicar calor y usar la termoterapia para reducir los dolores?

Uso de los sacos de semillas para termoterapia

Podemos decir que el calor se debe aplicar para mitigar el dolor en el resto de casos. En general, la termoterapia sirve para relajarnos y ofrece alivio.

☀ Tipos de dolencias y dolores donde está recomendado el uso de la termoterapia

Se aplica calor cuando se produce dolor leve pero persistente proveniente de:

  • Calambres y espasmos
  • Rigidez y dolor muscular (sin lesión)
  • Tirones
  • Sobreesfuerzos
  • Artritis
  • Otros problemas óseos,
  • Sensibilidad
  • Fibromialgia
  • Dolor motivado por la toma de medicamentos
  • Por falta de sueño
  • Dolor menstrual

En general, el calor local ayuda a que músculos y articulaciones se recuperen. También se aplica en zonas con inflamación, pero una vez pasados varios días y cuando esta haya remitido un poco, como tratamiento calmante, cuando el frío ya no sea adecuado para el caso.

Su efecto se basa en la dilatación de los vasos sanguíneos así como en un mejor movimiento circulatorio (con un mayor y mejor aporte de oxígeno) e incluso en la elasticidad de los tejidos.

Por otro lado, el calor es más efectivo a medio plazo de lo que puede ser el frío que, como ya hemos indicado, es muy bueno al aplicarlo de inmediato pero pierde efecto conforme el dolor se hace más duradero en el tiempo. Por ello, la termoterapia es el primer recurso al que recurre nuestro médico cuando presentamos dolor crónico o un malestar recurrente.

☀ ¿Cuando esta contraindicado el uso de calor localizado para tratar ciertas dolencias?

No podemos olvidar que al uso del calor no se debe recurrir (o su uso debe ser mínimo y controlado) en estos casos:

  • Si tenemos cardiopatías
  • Si sospechamos que podemos estar padeciendo apendicitis o nos hemos intervenido recientemente de ello
  • Cuando sufrimos inflamaciones agudas en nuestro aparato locomotor
  • Si nos medicamos con anticoagulantes
  • En heridas infectadas

☀ ¿Cómo podemos aplicar calor para que sea más efectivo y seguro?

En cuanto a la manera, método y cómo aplicar el calor localizado sigue estas indicaciones:

  • El calor es más generoso en cuanto al tiempo de aplicación. Puedes sobrepasar el cuarto de hora sin problema, de hecho, a una muy baja temperatura, podemos incluso dormir con una bolsa de agua caliente o similar.
  • También puedes hacer uso de la termoterapia para aliviar el dolor más veces al día, cada vez que tengas un huequito, siempre que la temperatura sea moderada.
  • La piel tiene un límite de sensibilidad situado en los 58 grados centígrados. Nunca sobrepases dicha temperatura. Nuestro consejo, por supuesto, es que no la alcances; entre 10 y 14 grados por encima de la graduación de nuestro cuerpo, es más que suficiente para notar los beneficios.
  • No apliques calor directo sobre la piel. Ponte siempre alguna prenda fina y haz un correcto uso de las protecciones de cada aparato de calor. Mucho ojo, en especial, con las resistencias metálicas cubiertas con un forro, pueden provocar fuertes quemaduras. Por ello siempre recomendamos nuestros cojines de semillas para calentar en microondas, sin duda son la mejor opción para este cometido.
  • En el mercado hay muchos modelos de aparatos térmicos destinados a este fin: bolsas de agua, parches térmicos, esterillas de calor seco, resistencias, mantas eléctricas… Si estás en un apuro también puedes usar paños calientes, vapor e incluso sacos de legumbres crudas calentadas al microondas.

¿Y si hay lesión y dolor muscular? ¿Frío o calor?

Pero después de todo esto puede que haya aspectos que hemos mencionados y que te lleven a confusión, no te preocupes, intentaré aclararlo todo lo mejor posible para que no te quede duda alguna.

Por un lado, queremos destacar que hay que prestar especial atención cuando hablamos de dolor muscular. Es esencial que detectemos si sufrimos una lesión o simplemente nos encontramos con un episodio de dolor con puntos realmente profundos. Esta situación se confunde especialmente cuando se produce dolor en las lumbares y en las cervicales. Ya sabes, si es lesión, frío, si no, calor. 😉

Y ahora sí, ¿qué tenemos que hacer para aliviar un dolor muscular con lesión?

  • En los casos de esguinces o desgarros musculares nos encontramos con que, efectivamente, existen tanto lesión como dolor de músculo.
  • En estos casos trataremos de determinar si existe lesión (por lo general se podrá observar un traumatismo e hinchazón evidente).
  • Siendo así, el frío se aplica en primer lugar, durante los dos primeros días, 24-48 horas tras sufrir la lesión.
  • Este, en conjunto con las pautas y fármacos que tu doctor haya indicado para tu caso, hará que la inflamación disminuya y que, pasadas 48 horas, ya puedas comenzar a darte sesiones de termoterapia para agilizar y acelerar la recuperación de la lesión.

Infografía: ¿Cuando y como aplicar ❄ frío o calor ☀ según nuestra lesión?

Infografia Dolor lesiones y aplicar frio o calor

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Autora del Blog
Clara Autora blog SAQUITOS TÉRMICOS 10

Clara

Hola soy Clara, siempre me ha gustado ayudar a los demás, un día decidí dar un paso más allá y creé Saquitos Térmicos 10, una forma de poder aportar a las personas salud y bienestar de una forma natural, un remedio efectivo contra todo tipo de dolores.
Hago los saquitos de forma artesanal, espero que os gusten como a mí, y sobre todo, os ayuden a vivir de una forma más sana libre de dolores

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¿Cuando y Cómo aplicar FRÍO o CALOR para aliviar el Dolor? Guía
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